Una científica argentina ganó un premio por crear un material que inactiva el coronavirus


14 noviembre, 2020


La doctora Vera Alejandra Álvarez fue reconocida por su labor dedicada al desarrollo de geles, films y recubrimientos poliméricos para superficies.

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) entregó el Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” a la doctora Vera Alejandra Álvarez por su desarrollo de un spray que inactiva el coronavirus en distintas superficies.

Álvarez es Investigadora Principal del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET- UNMDP) en Mar del Plata y vice-directora de dicho instituto en donde dirige el Grupo de Materiales Compuestos Termoplásticos (CoMP).

Su proyecto “Desarrollo de geles, films y recubrimientos poliméricos para la elaboración de materiales de protección y de inactivación del COVID-19 de distintas superficies”, tiene por objetivo sintetizar materiales de base polimérica, de bajo costo, de simple preparación e implementación, que resulten eficientes como herramientas para la prevención de infecciones y eliminación del coronavirus en distintas superficies.

El proyecto, planteado en conjunto con el equipo que coordina Verónica Lassalle -también investigadora del CONICET- en el Instituto de Química del Sur, apunta a aprovechar las propiedades antivirales, pero también antifúngicas y antimicrobianas, de un biopolímero conocido como quitosano. El objetivo es producir materiales que permitan proteger diferentes tipos de superficies del SARS-CoV-2 y otros patógenos, haciendo que se inactiven -es decir, pierdan posibilidad de replicarse y de contagiar- al entrar en contacto con ellas.

A diferencia de desinfectantes como la lavandina, que al usarse como productos de limpieza permiten eliminar el SARS-CoV-2, estos materiales lo que hacen es cubrir o impregnarse en superficies y mantenerlas protegidas.

Cuando a comienzos de este año, Alvarez y Lassalle leyeron artículos que hacían referencia a la capacidad del quitosano de inactivar distintos coronavirus, pensaron que podían aprovechar su vasta experiencia en el desarrollo de materiales en base a este biopolímero, para hacer su aporte al combate contra la pandemia.

Aunque en principio el proyecto apuntaba al desarrollo de geles, films y recubrimientos poliméricos para la elaboración de insumos de protección para el sector sanitario, para lo que se buscó que las formulaciones antivirales en base a quitosano pudieran impregnarse a las telas –al igual que un pigmento o un colorante- sin tener que alterar el proceso de producción industrial, se decidió también incorporar el desarrollo de un spray que podría aplicarse también a otras superficies, como madera, vidrio, metal y plástico, y formar un film protector que tenga cierta perdurabilidad.

“Un uso posible para este spray sería aplicarlo sobre los pupitres escolares al terminar la actividad en el aula, de modo de dar tiempo a que se forme el film protector para la jornada del día siguiente”, señala Vera Alvarez.

Hasta ahora, el spray fue testeado en superficies vidriadas y de plástico y mostró que es capaz de inactivar al virus y mantenerlo inactivado en el término de al menos ocho horas.

Los ensayos para poner a prueba la capacidad de los materiales desarrollados para inactivar coronavirus fueron realizados en el CIVETAN. De todas formas, también se hizo un acuerdo con el ANLIS Malbrán para testearlos en SARS-CoV-2, algo que, según aclara la investigadora, no es un requisito para tener las autorizaciones de comercialización de la ANMAT.

“De hecho, todos los productos que hoy están en el mercado, tanto en Argentina como en el resto del mundo, fueron probados con coronavirus bovino o canino. Pero nosotras quisimos testear el producto también con el virus humano y la gente del Malbrán respondió positivamente a nuestra propuesta. De todas maneras, los materiales que desarrollamos han probado su capacidad de inactivar al virus del herpes, tanto bovino como humano, que es mucho más robusto que los coronavirus. Si impide que el herpes pueda replicarse y contagiar, es esperable que tenga el mismo efecto en cualquier coronavirus”, señaló la investigadora.

Por otra parte, la resistencia de las propiedades antivirales en las telas ha sido probada en hasta diez lavados. “Ese es el objetivo y por ahora lo estamos cumpliendo, pero el material es versátil y en función de cómo uno lo diseñe podríamos cambiar ese requisito y ampliarlo en función de la demanda”, explica la investigadora.

“Se sumó la Cooperativa de Trabajo Textiles Pigüé para encargarse de la producción a escala de las telas impregnadas con las formulaciones antivirales en base a quitosano (recubrimientos, films o geles) que nosotros desarrollamos en el laboratorio, y que luego serán destinadas a la confección de insumos de protección para el sector sanitario, como mascarillas, guantes, ambos. Pero también necesitamos del aporte de investigadoras y becarias de otros organismos científicos con capacidades que nosotros no tenemos -como el Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN, CONICET-UNCPBA-CICPBA), el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS) y el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología (INBIOTEC, CONICET)-, en los que se pusieron a prueba las propiedades antivirales, antimicrobianas y antifúngicas de los materiales”, aseguró la ganadora del Premio.

La investigadora destaca, además, que más allá de la situación de pandemia actual, los posibles usos de los materiales trascienden la coyuntura, dado que muestran una importante capacidad de inhibir también bacterias, hongos y otros virus.

La ceremonia se realizó de modo virtual y estuvo encabezada por el Presidente y Director General de L’Oréal Argentina, Jean-Noël Divet, y la Presidenta del CONICET, Dra. Ana Franchi. El acto también contó con la presencia del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación Argentina, el Dr. Roberto Salvarezza.


Fuente: Clarín

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