Rebrotó el histórico algarrobo de Campo Santo


14 abril, 2021


Las hojas nacieron en el pedazo del tronco que se quebró hace unos meses.

El pasado 9 de abril, fecha coincidente con el natalicio de Doña Gertrudis Medeiros de Fernández Cornejo, un pequeño brote de hojas verdes asomó desde el tronco del Algarrobo Histórico de Campo Santo.

El brote se produjo sobre la parte del algarrobo que a mediados de febrero se había caído, partiendo en dos el tronco del frondoso árbol y el corazón de toda la población que vio caer sobre el suelo más de 200 años de historia.

Una de esas historias hace referencia al castigo que sufriera Gertrudis Medeiros, dueña del ingenio San Isidro, por parte del ejército realista, por su colaboración con la causa patriótica, quienes la amarraron al tronco del algarrobo y la azotaron frente a la mirada de los pobladores. También a la sombra de ese árbol, el general Manuel Belgrano descansó y planificó la defensa del norte de la patria.

Apenas ocurrido el lamentable quiebre del añoso tronco se procedió a un trabajo de rescate encarado por el INTA y la Municipalidad de Campo Santo que duró más de una semana, tiempo durante el cual se realizaron podas en todo el árbol, incluyendo la parte caída, se aplicaron todos los fungicidas pertinentes con la intención de mantenerlo con vida.

“El hecho de que haya aparecido un brote significa que el árbol está con vida, está tirando hojas para vivir, podría haber pasado que esa parte del tronco se secara, por suerte ocurrió lo contrario y está respondiendo a los tratamientos, lo que debemos hacer ahora es seguir interviniendo para que mejore; ya programamos la continuidad de los trabajos sobre el árbol para que haya mucho más brotes”, manifestó el ingeniero Sebastián Lorenzatti.

El algarrobo se cayó víctima del desconocimiento sobre la forma de cuidarlo, si bien el tiempo fue uno de los principales motivos por los cuales el tronco se haya partido en dos, para el ingeniero Lorenzzatti hubo otros motivos que apuraron su deterioro.

Entre ellos se cuentan décadas de malas podas, el tronco del árbol y sus ramas estaban llenas de hongos que lo fueron pudriendo de adentro hacia afuera. Para recuperar en un cierto porcentaje la forma majestuosa de la copa del algarrobo se unió ambas mitades separadas por el quiebre de su tronco asegurándolos con cinchas de metal.


Fuente: El Tribuno Salta

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