Perro Ciego, la histórica banda de rock salteña, cumple 30 años


2 julio, 2019


Del rock del barrio a tocar en los principales escenarios del país, tres décadas sin parar

l domingo 2 de julio de 1989, Rocabola salió al escenario por primera vez en la Casa de la Cultura. Los adolescentes músicos eran, en su mayoría, compañeros del colegio Tommasini.  Marcelo Dique, Pablo Zenteno y Martín Aguilera estudiaban juntos, mientras a que Carlos “Pelado” Vega habían conocido en el taller de música. Dos años después decidieron cambiar el nombre y a partir de entonces Perro Ciego se convirtió en el sinónimo del rock salteño.

“Salchi” Dique habló con El Tribuno en una jornada especial para los Perro y recordó desde los inicios hasta la actualidad de la banda. “Yo tenía 16 años y para mí era un sueño cumplido estar en el escenario donde veía las bandas que me gustaban, porque desde los 12 años me gustaba el under y era fanático de El Tren Fantasma y Aspid. Hoy mantengo esa adrenalina antes de salir, pasaron 30 años pero no cambió”.

Sobre Rocabola, que en una especie de homenaje fue el nombre de su primer disco, Salchi contó que “fue un juego de palabras por los Rolling Stones, pero la gente no lo entendía bien y escribían mal el nombre. Justo en esa época salió la película  Crossroads (Encrucijada) y nos pegó a todos los integrantes de la banda, así que pasamos a llamarnos Perro Ciego”.

Perro Ciego tuvo que remar durante muchos años hasta ser reconocidos por el público local, en una provincia donde predominan otros gustos musicales.

“Al principio, en los primeros años, fue para equiparnos y tener buenos instrumentos. Hacíamos covers de bandas que fueron nuestra escuela, aprendimos muchos de los discos de blues”. Por entonces, conseguir música de afuera no era una tarea sencilla. “Era difícil la información, pero teníamos el entusiasmo y las ganas”, recordó.

La pasión fue el motor para que la banda continúe su función y “Letras Rojas”, su segundo disco, clave en la expansión del público, seis años después de Rocabola.

“Hicimos un vídeo clip que salió en medios nacionales como MuchMusic o el Canal de la Música. A partir de ese momento fuimos a diferentes festivales como el Norte Rock en Tucumán y otros conciertos”.

“Peón de Luna”, llegó al poco tiempo. Fue un disco que marcó un antes y un después para Perro Ciego y su público. El CD llegó a diferentes provincias y la banda dio el golpe que necesitaba. En Cosquín Rock tocaron ante una multitud, en uno de los shows más recordados por ellos.

“Por suerte el Pibe (Federico Acosta), pudo disfrutar de ese recital. Luego nos vino el bajón con su muerte y eso se sintió arriba del escenario, justo en un gran momento para la banda”. El fallecimiento del “Pibe” fue en septiembre de 2007 que significó uno de los momentos más duros de Perro Ciego.

“Seguimos por inercia, pero fue un momento complicado. Hoy en la balanza sé que tuvimos más momentos buenos que malos, pero fue muy triste para todos”, expresó el cantante.

“Pelafustán” y “Ronco” le dieron continuidad a la banda que este martes cumple sus 30 años y con el aniversario en poco tiempo sacarán su sexto material con 300 discos en versión vinilo para coleccionistas y fanáticos, además estará en la plataforma de Spotify.

“En estos 30 años hay muchos momentos, flashes de tantas cosas que pasaron. Conocer ciudades y lugares que si no hubiese sido por la música quizás no conocíamos. También a muchas personas con las que hoy somos amigos. Todo gracias a Perro”.
“Los festivales grandes te dejan un lindo recuerdo. Es un sueño que tenés como músico y nosotros pudimos hacer realidad muchos sueños. Todo eso pesa mucho”.

Pocas bandas logran mantenerse tras tanto tiempo y para Salchi Dique hay dos claves. “Amistad y respeto”.

“Hay una amistad muy grande y un enorme respeto entre nosotros, además de mucha pasión y una conexión. Estamos en una edad de disfrutar mucho más los logros.  Si bien no somos una banda que haya logrado una gran masividad, es un éxito logrado estar juntos y tenemos un agradecimiento muy grande al publico”.

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