Una madre y el reencuentro donde descansa su hijo, el salteño Luis Sevilla en Malvinas


2 abril, 2019


Por primera vez en 37 años, Cristina Lera (83) y su hija Miriam pisaron el cementerio Darwin.

Al cumplirse 37 años de la Guerra por Malvinas, el pasado 13 de marzo El Tribuno realizó una emotiva entrevista a Cristina Lera, la madre de Luis que hoy descansa en paz en el cementerio Darwin.

Voces y lágrimas, rezos y abrazos quiebran el silencio de la inmensa soledad en el cementerio Dawin, en las Islas Malvinas. ‘Su cuerpito esta ahí, ya puedo quedarme tranquila‘, dice casi susurrando, con las manos juntas, los ojos con lágrimas, Cristina Lera, la mamá del soldado salteño Luis Sevilla.

Llora entonces Miriam, quien despidió a su único hermano siendo una adolescente y tres décadas después lo sigue extrañando como el primer día. Y le habla a la cruz blanca. Le cuenta que todos los 28 de mayo, día en que murió, ellas le preparan el locro que tanto le gustaba. ‘La cartita que enviaste de Malvinas diciéndonos que hacía mucho frío está en un cuadro en casa‘, le dice.

La congoja le aprieta la garganta cuando explica que él podía no haber hecho el servicio militar porque era el único hijo sostén de madre soltera. Pero pidió ir porque le había tocado la Fuerza Aérea y decía que eso le daba oportunidad de progresar y estudiar.

Mirian Sevilla y Cristina Lera, con la imagen de Luis haciendo el check in en el aeropuerto internacional de Salta. Jan Touzeau

‘Él le dijo a mi mama ’así puedo comprarte una casa y no andamos de aquí para allá sin tener donde vivir’. Y pobrecito le dio la casa, pero la pagó con su vida‘, recordó con angustia.

Por primera vez en 37 años, Cristina Lera (83) y su hija Miriam pisaron hoy el cementerio Darwin, en las Islas Malvinas, con la seguridad de saber dónde se encuentra su hijo Luis Guillermo Sevilla.

Cristina había viajado en otras dos oportunidades pero fue hoy que tuvo la certeza de saber donde estaba descansa exactamente su hijo.

Luis había sido destinado a la Base Aérea Militar Cóndor, donde cumplió funciones de seguridad y defensa en la guerra de Malvinas. El 8 de enero de 1982 había ingresado al servicio militar en la Escuela de Aviación Civil de Córdoba y tres meses después ocupaba un puesto en Goose Green, donde murió defendiendo el punto donde operaban los aviones Pucará. Fue el 28 de mayo de 1982.
FUENTE: EL TRIBUNO SALTA

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