Una abuela y sus nietas hacen de cuenta que siguen las clases


19 abril, 2020


En La Merced, los chicos estudian, izan la bandera y salen al recreo.

No pierden el entusiasmo para estudiar. Se las ingenian para no olvidar a la escuela que quieren. Y sus familiares les ayudan a conservar ese compromiso de forma intacto. En medio del aislamiento social y sin clases en los establecimientos educativos de la provincia, una abuela y dos de sus nietas, una de 5 y otra de 12 años, idearon un aula en su casa, y con un mástil en el patio, en donde izan todos los días la bandera argentina.

Todos los días las primas Bianca Hoyos de 6 años y Valentina de 12 años, visten sus blancos delantales a la mañana temprano. Salen al patio de la casa de su abuela Mary, y mientras izan la enseña patria cantan el aurora. Luego, ingresan al comedor de “abu”, en el cual el espacio familiar se transforma por tres horas diarias en el aula de las alumnas de la escuela Mariano Boedo de La Merced.

“La iniciativa fue de ellas, decían que no podían completar una cartilla de estudio sin sentir a escuela, con sus aulas, su patio y sus vivencias. Así que, juntos a sus madres, decidimos montar un mástil con su respectiva bandera, y el comedor los modificamos para que sea una pequeña aula” relata la experiencia Mary Matorra la abuela de Bianca y Valentina.

Las tares son realizadas con las cartillas educativas enviadas por las docentes de la escuela mercedeña. Incluso envían las dos alumnas, sus trabajos de las áreas de estudio a su maestra Rosita Choque.

En este periodo de estudio, tuvieron exámenes y dieron lecciones frente a sus maestras de la escuela familiar en barrio Santa Rosa.

“Tuvieron exámenes de acuerdo a la guía de estudio enviado por la escuela de las dos niñas. Rindieron muy bien, con buenas notas” explica la abuela.

Son tres horas de clases en el comedor de la casa. Tienen un recreo de 10 minutos entre la jornada de estudio. Al finalizar la clase del día, los trabajos son enviados vía whatsapp a sus maestras de grado. Al otro día, las madres ya tienen la guía del aula para proseguir con el programa de estudio.

Valentina está cursando el 5´y Bianca el 1´ del turno mañana. Dicen que no han perdido clases, porque sus madres, que hacen las veces de docentes y su abuela como directora las tienen “cortitas” y no pierden el tiempo “estamos al día con nuestros estudios”.

Valentina extraña a sus compañeros, Bianca comenzaba su periodo escolar de la primaria. Son alumnas aplicadas con su responsabilidad. Ellas fueron de la idea de adaptar la casa de la familia como la escuela Boedo. Al salir al patio a izar la bandera, muestran su delantal de punta en blanco. “Salimos a estudiar a nuestra aula del hogar como si fuera nuestra escuela. No es un juego, utilizamos nuestro tiempo para seguir aprendiendo” contó la mayor de las primas.

La suspensión del ciclo lectivo a nivel nacional fue una decisión necesaria, considerando los avances de la pandemia del coronavirus en algunas provincias. En Salta numerosas escuelas aplicaron el sistema de estudio a través de un seguimiento personalizado de sus alumnos mediante cartillas.


Fuente: El Tribuno de Salta

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