Un premio nacional para jóvenes de de Orán


26 mayo, 2020


Jóvenes crearon murales con materiales reciclados y ganaron en la Fundación La Nación.

Con el proyecto “Eco Arte: plazoletas, murales y esculturas”, la escuela 5.040 de la ciudad de Orán, ganó a nivel nacional el premio otorgado por la Fundación La Nación.

Allí se pudo conocer la conmovedora historia de Maximiliano Cuéllar, alumno de 5to año del colegio, que llegó a los medios nacionales como ejemplo de la inserción que este tipo de proyectos logra y cómo le cambió la vida convirtiéndolo en un joven con sueños y metas que cumplir.

“Historias maestras”

Maximiliano no solo participó del proyecto “Eco Arte: plazoletas, murales y esculturas”, sino que también fue uno de los protagonistas del primer programa “Historias maestras” que dio a conocer las historias de superación de los estudiantes de tres instituciones cuyos proyectos han sido ganadores del premio.

Particularmente la historia de Maxi Cuéllar se destaca por guardar una emocionante historia de superación pese a las dificultades económicas que rigen la vida del joven que vive junto a su humilde familia.

Triste y paradójicamente, Maximiliano no pudo ver el día que se emitió el programa porque no cuenta con acceso a internet, celular o computadora, ya que el contenido se emitió por la web.

Estas carencias también imposibilitan que Maximiliano pueda seguir el ritmo de estudio en tiempos de educación en línea, porque no cuenta con medios necesarios.

“Para mí es medio difícil porque no tengo acceso a internet y cuando tengo que investigar no sé adónde ir porque los ciber están cerrados. Tampoco tengo en qué ir, ni plata”, describe su situación con entera sencillez y contundencia.

Cabe destacar que el equipo directivo del establecimiento escolar está atento a su realidad y a la de sus otros alumnos. La vicedirectora Ivana Acosta, contó que le acercaron cartillas impresas con las actividades para que pueda realizar tareas.

El joven reside en barrio Balut y proviene de un hogar humilde y de bajos recursos, donde convive con sus padres. Su papá “a veces trabaja y otras no”, contó, porque se desempeña como ayudante de albañil. También comparten el hogar sus dos hermanas, cuatro sobrinos y él es el único que estudia en su familia.

“Era un chico muy rebelde que vivía peleando en el colegio. Tenía muchas suspensiones”, expresó Maximiliano sobre su propia historia en el programa en que fue protagonista, e incluso reconoció que llegó a consumir drogas.

Sin embargo, encontró en el grupo de alumnos que estaban trabajando en el proyecto “Eco Arte”, un lugar de contención y superación. La alegría y satisfacción aumentó cuando ganaron el premio nacional. “Fue una experiencia muy linda que viví con mis compañeros”, señaló. Atrás quedaron los “malos pasos”. Su anhelo, actualmente, es poder ayudar a su familia y por ello su meta es concluir sus estudios secundarios e ingresar al Ejército o estudiar el Profesorado de Educación Física.

FUENTE: EL TRIBUNO SALTA

 

 

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