Un paisaje con vida propia / 5 fotos de Iruya que te dejarán maravillado


14 marzo, 2018


Es un lugar único que resume de manera perfecta la vida en estas tierras.

Es un pueblo conocido hasta ahora por su belleza geográfica, sin embargo el departamento goza de múltiples identidades culturales, económicas y políticas (tradiciones, costumbres de vida, formas de organización, etc.).

En el pueblo de Iruya la cultura aborigen se entrecruza con la cultura hispana, logrando la supervivencia de ambas, lo cual ha generado un proceso histórico de interculturalidad.

Iruya, su nombre, tiene una variedad de significados. El más aceptado es: “Voz quechua o aymará, proveniente de la palabra iruyoc “Iru” = paja y “yoc” = abundancia, iruya = abundante paja”

Tiene unos 1.200 pobladores, 95% de origen kolla, con una dura historia reciente ligada a la zafra, fiestas tradicionales, una linda iglesia con campanario de techo celeste y muy fotogénico, escuela, un par de hosterías, comedores con televisores conectados con alambres, precios muy baratos y perros con mucha paz interior.

Una imagen que enamora a los viajeros: la iglesia, las casas de adobe y las calles adoquinadas que suben las montañas.

Pero en otros aspectos, Iruya es única. A sólo 70 kilómetros de Humahuaca (53 km de ripio), con sus casitas ascendiendo sobre las montañas de colores y con sus orígenes en el siglo XVIII, pero con raigambre precolombina, compone una foto perfecta de lo mejor del NOA y es la primera posta hacia una Salta profunda, de pueblos mínimos, cultura milenaria y paisajes increíbles.

Tan perfecta es la postal que de hecho ha ilustrado más de una publicidad. Por todo esto, en los últimos quince años el pueblo experimentó un boom turístico difícil de procesar, y se transformó en una visita obligada de los viajeros que eligen el norte del país.

 

 

 

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