Un cóndor rescatado en Salta fue parte de la liberación más grande de Argentina


22 septiembre, 2021


Al tratarse de un ejemplar muy joven y sin experiencia de vuelo, los especialistas recomendaron la liberación en bandada en Sierras de Paileman, provincia de Río Negro.

El pasado viernes 17 de septiembre se llevó adelante la liberación de cóndores más grande de Argentina, protagonizada por siete ejemplares de diferentes partes del país, todos juveniles y sin experiencia de vuelo. Se trató de la décimo séptima liberación del programa del “Retorno del Cóndor al Mar”, que ya suma 64 aves que fueron devueltas a la naturaleza en la costa del Atlántico.

El cóndor Kurruf (Viento) fue rescatado en Salta por  personal de la División Rural y Ambiental,  el 31 de diciembre de 2019, con apenas un año de edad en una finca de Guachipas donde habría sido mantenido en cautiverio.

El ave fue derivada primero, a la Estación de Fauna Autóctona de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Salta donde el equipo veterinario lo estabilizó y luego decidió su traslado a Buenos Aires para su recuperación en el Bioparque Temaiken. Allí, agentes del Centro de Rescate del Cóndor Andino de la Fundación Bioandina trabajaron en su rehabilitación para su posterior liberación.

Junto con él, se liberaron otros seis ejemplares: Piuque Wenú (Gran corazón) fue rescatada por personal del Parque Nacional Nahuel Huapí, en Villa La Angostura, Tayel (Canto Sagrado), proveniente de una postura en Bioparque Temaikèn, fue incubada artificialmente y criada con asistencia de títeres de látex en Ecoparque Bs As; Mawun (Lluvia), proveniente de una postura en Bioparque La Maxima, Olavarría, fue incubada y criada en Ecoparque Bs As, Pachamama (Madre Tierra) nacida y criada en ZooParc de Beauval en Francia, Kume Feleal (Buen Vivir) nacida en Bioparque Temaikèn fue criada en aislamiento humano en Ecoparque Bs As, Lihuen (Luz de vida) nació en Bioparque La Máxima, Olavarría y continuó su crianza y sociabilización en el Bioparque Temaikèn.
La liberación en grupo obedece a garantizar las posibilidades de supervivencia de ejemplares pichones o juveniles sin experiencia de vuelo, en un lugar donde el equipo del Programa de Conservación del Cóndor Andino, pueda realizar un seguimiento diario durante todo un año. Tiempo en el que se estima, aprenderán a dominar el arte del vuelo y vincularse con sus pares silvestres, que les enseñarán las jerarquías, a buscar alimentos y otras habilidades que requiere la vida en silvestría.

Dos o tres meses antes de la liberación se arma la bandada en un recinto llamado Plataforma de Liberación, donde los ejemplares entran en contacto con el ambiente en el que van a ser liberados, clima, vientos, temperaturas extremas. Cuando están en este recinto, realizan sus primeros planeos y prácticas de vuelos cortos, se afianzan como grupo y comienzan a vincularse con otros cóndores en estado silvestre que los visitan.

Sierras de Paileman, departamento Valcheta, Provincia de Río Negro, es un sitio ideal para esta suelta, ya que cuenta con la Plataforma de Liberación y una base de campo que funciona durante todo el año. Además de  personal, equipo de seguimiento a campo y toda la infraestructura necesaria para acompañar a los pichones y juveniles en su retorno a la naturaleza.

Comentario

^