Siembran proyectos verdes para sustento en la Quebrada del Toro


5 noviembre, 2019


Impulsa y acompaña a los productores la Fundación Alfarcito, creada por el padre Chifri.

La ocre quebrada del Toro de a poco se llena de oasis verdes que contrastan con el paisaje, iluminan y alimentan. Una semilla y una gota de agua pueden hacer el milagro en la sedienta Puna salteña. Allí sus habitantes más cansinos y remotos labran el surco en silencio, empujados por el viento, bajo el hastío del sol. No pierden nunca la esperanza de la hoja y del fruto. La pereza no participa de sus planes verdes, se arremangan y arremeten contra el terreno escarpado, lo rayan, lo siembran y lo riegan sin miedo a la impaciencia. Y el fruto llega. Por eso los programas sociales empresarios los apuntan siempre para beneficiarlos, porque los vecinos del Toro ponen el hombro y el alma. Así llegaron hasta los cerros de esta enigmática quebrada de Rosario de Lerma los proyectos “Semillero del Futuro 2019” auspiciado por Bayer; e “Impacto Verde en la Pre-Puna” solventado por la fundación Monsanto. Ambos acompañan a la Fundación Alfarcito, creada por el difunto padre Chifri, para impulsar las huertas familiares y escolares a través de los programas “Granjas Integrales Replicables” (con productores) y “Granjas Sustentables” (con las escuelas primarias de los cerros).

Para llevar a cabo el programa de Granjas Integrales Replicables se seleccionaron cuatro productores de Ingeniero Maury, San Bernardo de las Zorras y El Rosal, con quienes se trabaja intensamente. Para el de Granjas Sustentables se seleccionaron las escuelas de Las Cuevas, El Rosal y Potrero de Chañi. Miembros de la Fundación Alfarcito visitaron a doña Inocencia Lamas en su casa de San Bernardo de las Zorras, una de los cuatro pequeños productores elegidos para llevar adelante el plan de Impacto Verde en la Pre-Puna. En esta visita, Marcelo Lamas trabajó intensamente junto a Juan Herrera, de Misión Chaqueña, contratado para instalar el sistema de riego por goteo, respetando, conservando y mejorando las condiciones naturales del lugar. “El trabajo de ambos es muy importante, porque permite capacitar a Marcelo para que luego transmita sus nuevos conocimientos a la comunidad y para encontrar la mejor forma de instalar el sistema de riego, respetando las necesidades del lugar”, explicó Carlos Figueroa, vocero de la Fundación Alfarci to.

Agregó: “Cuando llegamos por la mañana pudimos observar que todo estaba casi terminado, toma, tanque de agua, filtros y mangueras. Ante la propuesta de cambiar la ubicación del tanque Marcelo inició el trabajo en el terreno para el nuevo emplazamiento. Por la tarde, al regresar de Potrero de Chañi, estaba todo terminado y participamos de la prueba de funcionamiento del sistema de riego con éxito”.

En el paraje El Rosal visitaron a don Antonio Mamaní, quien mostró las instalaciones de riego por goteo que hizo Juan Herrera. Todo estaba listo para iniciar los trabajos de arado de la tierra para luego sembrar. “Es de destacar que esta zona es una de las más complicadas para conseguir agua y para el mantenimiento de las huertas, pero con los trabajos necesarios y mucho empeño se logran resultados importantes”, destacó Figueroa.

También llegaron hasta la casa de don Nazareno, en El Rosal. Allí controlaron las instalaciones del sistema de riego, ya que cuenta con toma, cisterna y cabecera con filtro, aunque tiene un importante problema de abastecimiento de agua, que llega por una acequia que deriva de un río que casi no trae agua. “La probable solución es el mejoramiento de la acequia mediante la colocación de plástico o recubrirla con cemento”, le aconsejaron al agricultor. También visitaron a Alfredo Figueroa, de Ingeniero Maury, que esperaba ayuda para instalar el sistema de rie go.

 

Fuente: El Tribuno de Salta

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