Segunda ola: el Gobierno analiza sumar más beneficiarios a la Tarjeta Alimentar


14 abril, 2021


Podrían extenderla a todos los chicos que cursan la escuela primaria.

Ante el avance de la segunda ola y la puesta en marcha de nuevas restricciones, el Gobierno analiza ampliar la Tarjeta Alimentar a más beneficiarios para paliar el impacto de la inflación y la crisis en los sectores vulnerables.

La Tarjeta Alimentar es un complemento de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la cobran 1,5 millón de familias con hijos menores de 6 años. El monto es de $ 6.000 al mes para quienes tienen solo un hijo de esa edad y de $ 9000 para los que tienen más de un hijo en ese rango.

Ahora el ministerio de Desarrollo Social estudia ampliar la ayuda. El ministro Daniel Arroyo contó ayer en un seminario que la Tarjeta Alimentar “está en plena revisión en tres dimensiones: sumar modalidades por edad, por tipo de discapacidad o hacia determinados jubilados que cobran el haber mínimo”.

Con los contagios de Covid en alza y mayores restricciones en las actividades al acecho, el Gobierno descarta por ahora reponer el IFE, el bono de $ 10.000 que en 2020 llegó a 9 millones de personas.

En cambio planea reforzar otras medidas de ayuda social, como la Tarjeta Alimentar, el plan Potenciar Trabajo y el REPRO que asiste a las empresas en el pago de sueldos,

El ministerio viene analizando la extensión de la Tarjeta Alimentar desde hace unos meses. En febrero pasado se aumentó un 50% el monto mensual. Ahora lo que se debate es hacia qué segmento ampliar la cobertura.

Ayer en el CCK se realizó una conferencia sobre los efectos de la Tarjeta Alimentar a 15 meses de su implementación.

Participaron Arroyo, Ianina Tuñón, investigadora de la Universidad Católica Argentina; Isaac Rudnik, director del Instituto de Investigación, Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) y Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social de Unicef.

Allí el propio Arroyo les consultó a los especialistas hacia qué segmentos convendría ampliar la cobertura. Hubo consenso entre los analistas en que lo más conveniente sería extenderlo a los chicos en edad escolar, al menos hasta el nivel primario.

En ese contexto, Rudnik detalló un estudio del ISEPCI sobre 20.260 jefas de hogares, de las cuáles sólo la mitad de contaba con la Tarjeta Alimentar. “Quienes contaban con la tarjeta pudieron aumentar en un 45% la cantidad y calidad de los alimentos”, detalló Rudnik.

Arroyo explicó que cuando se implementó la Tarjeta se resolvió extenderla hasta los 6 años “porque a partir de esa edad los chicos comen en la escuela”.

Sin embargo Rudnik remarcó que “los comedores escolares no están resolviendo el problema porque los montos que reciben no permite proveer comida saludable de manera sistemática”. Por eso destacó que “es urgente que la tarjeta llegue a niños de edad escolar”.

“La tarjeta es importante pero no suficiente“, concluyeron los analistas al evaluar la política alimentaria. De hecho, el ISEPCI determinó que el 23% de los hogares que tienen la tarjeta de todos modos debieron comprar menos alimentos el año pasado.

Entre los que no reciben el beneficio de la tarjeta, el porcentaje de los que tuvo que reducir la compra de alimentos fue del 63%.

En ese contexto, Tuñón concluyó que quienes tienen el beneficio “tuvieron mayor seguridad alimentaria” y “mayor acceso a productos como huevos, legumbres, limpieza e higiene femenina”.

Por su parte, Waisgrais alertó sobre la existencia de hogares “que están apenas sobre la línea de la pobreza, que no tienen cercanía con el Estado y que hay que empezar a atender“.

Más ayudas

Esta mañana el ministro confirmó que habrá medidas “de compensación” ante la segunda ola. “Si efectivamente hay sectores productivos o zonas del país que se ven afectadas, vamos a generar políticas sociales para acompañarlos, como lo hicimos el año pasado”.

“Va a haber medidas que compensen a esos sectores que se vean afectados claramente por las mayores restricciones”, afirmó Arroyo en diálogo con radio Continental.

Además explicó que “el sector de los que hacen changas, que se había reactivado con más movimiento económico, se va a ver afectado por las restricciones en el transporte público“.

De todos modos, puntualizó que la actual “no es la situación de abril, mayo y junio del año pasado, que se cerró absolutamente la actividad”.


Fuente: Clarín

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