Se apagó la luz de una grande la cultura salteña


30 diciembre, 2019


Amy Patterson, música, compositora, una artista de raza, falleció ayer a los 107 años. 

Ayer se apagó una luz de la cultura salteña, pero dejó un legado musical que trascenderá a las generaciones no solo con sus villancicos, canciones y obras de cámara. La compositora de “Gloria a Salta”, Amelia Cabeza de Pelayo Patterson, más conocida como Amy, falleció a los 107 años.

Su longevidad fue acompañada con una lucidez única. Este año, por cierto, fue la homenajeada principal en la Salta Expo Libros.

Pese a la edad de Amy, referentes del ambiente cultural se vieron sorprendidos y acongojados por la partida de una artista extraordinaria, que nació en Tucumán.

Amy era violinista y compositora. También fue soprano, docente y poeta. A los 100 años publicó uno de sus últimos libros de poemas. La compositora tuvo una particular debilidad por los niños, así que muchas de sus obras fueron destinadas a los más chicos.

Amy arribó a la provincia a principios de la década del 40. Se casó con el periodista Guillermo Pelayo Patterson.

Amy se había graduado años antes como profesora superior de violín y cantante lírica en el Conservatorio Clementi y había logrado ser primera voz del elenco del Teatro Colón, mientras vivió en Buenos Aires.

Trabajó en varias instituciones educativas de nuestra provincia: Escuela Nocturna de Estudio Comercial Hipólito Yrigoyen de Salta, Escuelas Zorrilla y Alberdi, y en el Instituto Peter Pan al que le escribió la obra teatral “Las aventuras de Peter Pan”, presentada exitosamente en Salta y Tucumán.

En 1945 compuso “Gloria a Salta”, oficializada por el Ministerio de Educación de la Provincia por decreto Nº 5.957/62 como marcha oficial de la Provincia.

Fue parte de LV9, primero con un programa radial que constaba de recitales de canto de cámara, que tuvo gran repercusión y luego como pianista estable de los programas en vivo.

En 1957 fue nombrada directora del Coro Polifónico de Salta y durante su gestión creó el Coro de Niños Cantores. Con ambos cuerpos realizó recitales en plazas barriales, centros culturales, asilos de ancianos y en todo espacio a donde eran convocados.

Fue primer violín de la Orquesta Filarmónica dirigida por el maestro Nelson Montero, que se creó en aquellos años. Su creación artística fue vasta y generosa: incursionó por diferentes géneros musicales. Los temas infantiles ocuparon la primera etapa de su trayectoria creativa, debido a su vocación docente y su inmenso amor por los niños. Creó para ellos numerosas canciones que luego fueron editadas bajo el título de “Alitas musicales”, aprobadas y difundidas por el Consejo General de Educación y entonadas por cientos de niños de casi todas las escuelas de Salta y del interior.

FUENTE: EL TRIBUNO SALTA

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