San Cayetano, sexto día de la Novena: Rezar por quienes ya no están


5 agosto, 2020


En el sexto dìa de la Novena a San Cayetano, los fieles deben rezar por sus difuntos, junto con la Virgen del Carmen.

ORACION PREPARATORIA PARA TODOS LOS DIAS

Glorioso Padre y Patriarca San Cayetano, maravilloso ejemplar de la perfección cristiana, que en toda la carrera de vuestra preciosa vida fuisteis un vivo retrato de los más célebres Santos de la Universal Iglesia, Santo por vuestras heroicas virtudes, Precursor por vuestras continuas penitencias, Patriarca por vuestras grandes fundaciones, Apóstol por vuestras fructuosas predicaciones, Doctor por la fuerza de vuestras disputas convincentes, Mártir por los crueles tormentos que sufristeis, Angel por el candor de vuestra pureza admirable, Serafín por la ardiente llama de amor divino, en que vivamente os abrasasteis. Singular protector de cuántos se acogen bajo vuestro eficaz poder y amparo; os suplico, Santo mío, por tan sublimes prerrogativas y privilegios con que os ilustró el cielo, me alcancéis del Todopoderoso, gracia para caminar en esta vida por la segura senda de las virtudes, y el que consiga lo que pido en esta Novena, si es para gloria de Dios, honra vuestra y provecho de alma. Amén.

ORACION A MARIA SANTISIMA

Para todos los días de la novena

Santísima Reina e Inmaculada Virgen María, a quien el Omnipotente (cumplida la plenitud de los tiepos en que el Verbo Divino se habia de hacer hombre, para satisfacer la Divina Justicia, ofendida por la original culpa), se dignó elegir para Madre de su Unigénito Hijo, queriendo que desde el instante primero de vuesetro dichoso ser fueseis preservada de toda mancha, para formar un digno tabernáculo de su Divinidad: Yo os suplico, Inmaculada Señora, me alcancéis de vuestro Divino Hijo la gracia de que yo borre con la penitencia las manchas de todas mis culpas y pecados, y pues sois liberal dispensadora de todos sus dones y gracias, haced que yo experimente alguna parte de los dulces afectos de beneficencia que comunicasteis a vuestro amado siervo y protector mío San Cayetano: también os suplico me alcancéis lo que pido en esta Novena, juntamente la paz y concordia de los Príncipes Cristianos, la extirpación de las herejias, y victoria contra infieles, para que unidos todos en perfecta caridad, purificadas nuestras conciencias, celebremos en el misterio de vuesetra concepción inmaculada la excelencia de vuestro ser, y la mayor gloria de vuestro Hijo, quien con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.

DIA SEXTO

Dios y Señor de los mártires, a quienes armasteis con el invencible escudo de vuestra fortaleza, para resistir en los tormentos la inhumana impiedad de los más crueles tiranos: yo os ofrezco los merecimientos de estos invictos varones, y los de vuestro paciente y fidelísimo siervo y protector mío San Cayetano, cuya heroica fortaleza arrebató la admiración de toda Roma, cuando en el estrecho trance de un general saqueo, el sacrílego furor de unos soldados quiso apoderarse de su inocente cuerpo, para someterlo a crueles tormentos: yo os suplico que por su invicta paciencia y por su intercesión me concedáis un espíritu de fortaleza para resistir con cristiana conformidad los trabajos y adversidades de esta mortal vida, y lo que solicito para mayor honra y gloria vuestra y bien de mi alma. Amén

Se rezarán tres Padre nuestros, Ave Marías y Gloria Patri al final de cada día

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