Salteña vive con lo justo, pero donó 1.000 kilos de carne a sus vecinos


24 abril, 2020


Solidaria en plena cuarentena y crisis económica.

Beatriz Salas, de 25 años, reaccionó de inmediato al registrar el golpe recesivo en sus vecinos y clientes.

Un gran corazón. Llega temprano a su carnicería ubicada en uno de los barrios más viejos de Centenario, Sarmiento, Río Negro. Limpia, tirar agua, acomoda la batea para despostar, hace chorizos, arma y recibe pedidos, atiende. Cuando enciende la sierra, algún cliente nuevo le dice “¿vos vas a cortar?”. Llama la atención por su solidaridad, llama la atención por ser mujer a cargo de una carnicería en una industria dominada por hombres.

Beatriz Salas es salteña, su familia de origen está allá. Vive hace nueve años en Centenario con su hija de ocho años, ella 25. Se crío en el campo entre sierras y cuchillos, aprendió el oficio desde pequeña, se lo trasmitió su familia dedicada desde siempre al rubro de las carnicerías. Hace dos años identificó aquellas cosas que de la vida aprendió y abrió las puertas de su propia carnicería en Centenario. Hace tiempo los oficios no son exclusivos de los géneros.

De la necesidad que viene observando este tiempo, y como impulso principalmente de su hija, decidió realizar una donación a la comunidad. En bolsas de dos kilos, y con la colaboración de un grupo de amigos para la organización y el despacho, donó 1000 kilos de carne: picada, pulpa y costeletas. “Sabemos que no es suficiente por la cantidad de gente que hoy necesita. Pero dimos lo que pudimos. No me sobra, pago alquiler donde vivo y donde trabajo”. Tiene mucha dulzura en su voz y tiene la esperanza de poder contagiar la actitud para responder a una necesidad primaria, la alimentación de la población.


FUENTE:  Victoria Rodríguez Rey – www.rionegro.com.ar

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