Reconocieron a chicos y chicas que estudiaron desde un hospital


28 diciembre, 2020


El ministro de Educación, Matías Cánepa, visitó a María Liendro, una joven con insuficiencia renal que concluyó el primer año de secundaria.

En 2020 fueron 20 los docentes que trabajaron en la modalidad de Educación Hospitalaria y Domiciliaria, que desarrolla el proyecto “Talleristas a Domicilio”, destinado a niños, niñas y adolescentes que no pueden tomar clases presenciales por problemas de salud.

Esta modalidad involucra actualmente a unos 100 estudiantes que continúan sus estudios mediante una plataforma virtual y una aplicación de la modalidad Hospitalaria y Domiciliaria.

El ministro de Educación de la Provincia, Matías Cánepa, visitó a María Liendro, una joven de 14 años de San Luis, que estudia con esta modalidad. Se encuentra en primer año del secundario y este período lectivo lo cursó casi en su totalidad de manera virtual.

María tiene insuficiencia renal crónica y está a la espera de un trasplante de riñón, razón por la cual estudia en el Instituto 7215 de Educación Hospitalaria Domiciliaria.

Acompañada por familiares y docentes del establecimiento, la joven dialogó con el ministro sobre su futuro como estudiante y juntos analizaron cuestiones vinculadas a la situación sanitaria y los desafíos que se imponen a quienes deben aprender desde casa o internados en un hospital.

Cánepa destacó el trabajo de los docentes. “Quiero destacar que, en un año tan difícil, no pararon nunca, dando tanto amor y con tanta entrega, especialmente con los niños y las niñas que están pasando momentos difíciles por alguna enfermedad”, sostuvo.

Mara, Macarena, Andrea y Daniela fueron las profesoras que estuvieron a cargo de María este año y que, coordinadas por Fabio Antúnez, el director, se ocuparon de que estuviera contenida, guiada y acompañada en cuanto a los contenidos impartidos.

La profesora Macarena contó que María era una alumna muy entusiasta y que siempre le había llamado la atención la amplia experiencia que tenía en el trabajo con plantas y plantines y cómo dominaba el tejido y la repostería.

“Ser docente de la modalidad Hospitalaria Domiciliaria es ser siempre creativo y estar dispuesto a los desafíos porque nuestros estudiantes son todos únicos y distintos entre ellos. Por eso siempre hay que saber innovar y tener en cuenta la situación de enfermedad de cada uno”, recalcó por su parte Macarena.

Los docentes contaron que se adaptan las metodologías y las estrategias de enseñanza a los diferentes contextos en los que se encuentran los estudiantes.

“Los contenidos se abordan de una manera creativa y entusiasta, articulando con los colegios de origen de cada estudiante, para fortalecer sus trayectorias escolares con un servicio educativo de inclusión y calidad”, destacaron.

Actualmente, la modalidad cuenta con un laboratorio móvil para fortalecer el estudio de Biología, Física y Química.

Además, tienen una revista y manual propios para compartir las buenas prácticas educativas y las novedades de la modalidad.

Desde el Ministerio de Educación se difundió que, en años anteriores, el sistema contaba con una matrícula de más de 1.600 chicos de distintos niveles. En 2020 se redujo a 100.

Con esta modalidad se trabaja durante todo el año. El cronograma de clases implica modificaciones en el tiempo y espacio de enseñanza y aprendizaje.

Educación de calidad

La modalidad de Educación Hospitalaria y Domiciliaria busca garantizar el derecho a la educación de calidad de todos los alumnos y alumnas que, por razones de salud, no pueden asistir con regularidad a una institución educativa.

Para que el sistema funcione los profesores adaptan las metodologías y estrategias a los diferentes contextos en los que se encuentran los estudiantes.


Fuente: El Tribuno de Salta

Comentario

^