Peregrinos de Tierra del Fuego se unen a excombatientes en San Antonio de los Cobres


9 septiembre, 2019


Saldrán el martes a la noche desde San Antonio de los Cobres.

Emilio Saez, tiene 65 años y es oriundo de Tolhuin, una pequeña localidad de Tierra del Fuego, ubicada a cien kilómetros de Ushuaia. Es dueño de la emblemática panadería La Unión y en 2012 sus empleados lo nominaron como “el mejor jefe de la Argentina” después de construir una casa de vacaciones en Puerto Madryn para los trabajadores de la panadería. Cada uno de sus empleados podía usarla entre 10 y 12 días y llevar a su familia y amigos.

En 2017 también volvió a ser noticia nacional cuando se propuso caminar 4.255 kilómetros para unir La Quiaca con Tolhuin con el fin de concientizar sobre los residuos y el medio ambiente. Pero esa hazaña trajo aparejada otra aventura que le marcó la vida.

Cuando pasaba por Santiago del Estero recibió el llamado del excombatiente de Malvinas José Alberto Ortega, que lo invitó a participar de la peregrinación del Señor y la Virgen del Milagro. En aquella oportunidad, se unió a los caminantes desde Santa Rosa de Tastil. Por primera vez era testigo de la fe de los salteños por sus patronos.

“En Salta, todo lo que viví en ese momento no lo pude expresar con palabras y ni lo puedo expresar ahora tampoco. Cuando volví a Tierra del Fuego, lo primero que le dije a muchos de mis empleados fue: ‘Bueno muchachos, tenemos que hacerlo’. La verdad que a esto hay que vivirlo como peregrino porque es impresionante ver todo lo que sucede”, expresó Emilio Saez.

Si bien la promesa había sido repetir la peregrinación el año pasado, por problemas económicos y por otras propuestas hechas no pudieron cumplirla. Es así, que se pusieron el objetivo de no posponerla más y desde abril de este año, junto a ocho de sus empleados, decidieron participar de una nueva peregrinación.

“Sacamos los pasajes y acá estamos. Con mis empleados tenemos muchas expectativas porque la verdad, lo que van a vivir de ahora en adelante, desde que arranquemos la peregrinación hasta terminar, es que creo que van a ser felices, Salta es única para recibir a la gente”, expresó el fueguino.

Pero además, Emilio Saez afirmó que con la peregrinación también quiere demostrarles a sus empleados que el dinero tiene un valor relativo para la felicidad, que en realidad no pasa por ahí, no pasa por acumular. “Nos van a dar, en estos días, una lección de que se puede tener una vida sin tener tanto consumismo o tanta locura como la que estamos teniendo”, remarcó.

Emilio Saez y su equipo ya están en San Antonio de los Cobres desde el sábado de la semana pasada para aclimatarse a la altura que implica la Puna salteña. El martes a la mañana se les unirá José Alberto Ortega y a la noche comenzarán su viaje de encuentro con el Señor y la Virgen del Milagro. Durante tres días caminarán junto a los mineros de Mina Patito. Recorrerán los 270 kilómetros que los separan de la ciudad de Salta.

“También creo que el país necesita que Dios nos dé una mano, así que vamos con todas estas cosas. Somos nueve fueguinos que estamos acá en San Antonio de los Cobres con todas las expectativas. Ojalá que esto sea contagioso y multiplicador porque yo pienso seguir viniendo con otros empleados que forman parte de mi vida”, destacó Emilio.

Excombatientes

José Alberto Ortega junto a otros excombatientes de Malvinas, de distintos puntos del país, acompañarán a la delegación fueguina.

“Por otro lado, junto a nosotros vienen caminando muchos militares retirados y en actividad. Caminamos juntos formando una nube de banderas de Malvinas, todas bajo nuestra enseña patria, que nos representa en todo el universo”, destacó el excombatiente.

Contó que, cuando participó de la peregrinación de 2017 junto a Emilio Saez, el fueguino tuvo que pasar ciertas pruebas porque la caminata fue extrema. Perdió su bolsa de dormir, pasó frío, tuvo mucho cansancio y hasta se le ampollaron los pies. “En la caminata vio la gente de avanzada edad caminando a la par de nosotros y eso lo conmovió. Gracias a Dios llegó bien y feliz, con la satisfacción de haber cumplido con esa peregrinación”, remarcó Ortega.

Por su parte, el excombatiente realiza la peregrinación desde San Antonio de los Cobres movido por la fe y por encontrar a gendarmes que hacen patria en la frontera puneña, en ese territorio desolado y sacrificado.

“Es tan grande la fe en nuestros patronos que le pedimos hasta lo imposible. Ellos nos dan las herramientas para lograrlo. Y lo principal, es para agradecer por nuestro destino, lo que nos dio la vida y lo que tenemos: hogar, comida, hijos, nietos, familia”, expresó Emilio.

Al finalizar la charla, el excombatiente de Malvinas pidió que los patronos de Salta iluminen a los dirigentes para tener una patria libre, justa y soberana. “La patria vive en los pueblos, parajes y en donde se entrega la vida sin pedir nada. El mundo ve esto, y es por eso que cada día somos más”, finalizó Emilio Ortega.

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