Para las Iglesias Evangélicas, “la Argentina retrocedió siglos” con la legalización del aborto


30 diciembre, 2020


Aseguran que “la mayoría celeste no fue escuchada”.

La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) –que agrupa a la gran mayoría de los evangélicos- consideró que “la Argentina retrocedió siglos de civilización y respeto al derecho supremo de la vida” con la aprobación de la legalización del aborto.

ACIERA –que trabajó codo a codo con la Iglesia católica en la oposición al proyecto- afirmó además que “vivimos la sensación contundente de que la mayoría celeste no fue escuchada, mucho menos tenida en cuenta”.

“Sin embargo, esa inmensa masa de personas que van por las dos vidas no claudica, sigue en pie, porque nuestras convicciones no cambian”, advierte el comunicado en relación a la continuidad de su lucha, en una declaración titulada: “Hoy es un día triste”.

ACIERA –que mostró una gran capacidad de movilización– reconoce “el gran esfuerzo de cientos de miles de personas que se expresaron a lo largo y ancho del país, como una sola voz, bajo la defensa del derecho supremo a la vida”.

“El compromiso de movilizarse pese a ser un tiempo de pandemia mundial, y la inoportunidad que esto representa al tratar un tema tan extremo como exterminar la vida de un ser humano en formación”, añade. Subraya que esto “pone bien en alto la convicción de defender las dos vidas”.

“Desde ACIERA no tenemos otras palabras que agradecimiento por la respuesta, por el amor, por manifestar en paz y con respeto, salvo aisladas agresividades que no avalamos“, señala.

Consigna que seguirá “en el compromiso de atender a las mujeres más vulnerables, que lleguen a la decisión de abortar a sus hijos. Las acompañaremos y también trataremos de que no tomen una decisión tan drástica. Respetaremos las leyes, como siempre lo hacemos”.

Sostiene que “hoy no es un día feliz. Pero también hemos ganado. En esta lucha, hubo un verdadero avance celeste. Una muestra de compatriotas dispuestos a expresar y luchar por sus convicciones”.

“Quizás hoy tengamos un sabor amargo en nuestras bocas, pero las mismas bocas no callarán jamás cuando deban defender, cobijar, cuidar, amar, restituir, acompañar y sanar a quienes se arrepientan o no, de sus malas decisiones”, concluyen.

Comentario

^