Más allá del Milagro: jóvenes buscan llevar ayuda a comunidades del norte salteño


5 octubre, 2019


Se conocieron realizando actividades vinculadas a la festividad de los patronos tutelares de Salta.

“Cuando llegan los peregrinos todos los aplauden, pero ¿y el resto de los días? ¿Quién se acuerda de ellos?”, se preguntó Nicolás Maita, luego de las festividades del Milagro de este año.

Movilizado por esa idea y junto a Milagros Padilla y Dana Funes, comenzó a organizar una campaña para juntar donaciones y llevar asistencia a comunidades originarias.

“Una misión para los peregrinos” es el nombre de la actividad que está prevista realizarse entre el 11 y el 14 de octubre en Pichanal y en Embarcación.

“Ya que ellos nos visitan todos los años, pensé que estaba bueno también trabajar por ellos”, indicó el joven.

Más allá del Milagro

Nicolás, Milagros y Dana se conocieron realizando actividades referentes a la recepción de peregrinos en tiempos del Milagro. Quien tuvo la iniciativa de colaborar con los peregrinos que llegan todos los años a la Catedral fue Milagros.

En el 2011 junto a tres amigas comenzó a recibir a personas que llegaban luego de recorrer largas distancias al Santuario del Señor y la Virgen del Milagro.

“Ese año llevamos sanguchitos, alfajores y caramelos”, contó Milagros sobre su primera experiencia con los peregrinos.

Al año siguiente prepararon pizzas y se las llevaron a la plaza 9 de Julio, pero fue en 2015 cuando la enfermedad de la hija de Milagros y los desacertados diagnósticos médicos motivaron a la joven a realizar una promesa: servir a los peregrinos en petición por la salud de su pequeña.

Así fue que ese año junto a sus amigas recibieron a más de 5.000 caminantes llegados de la Puna. En esa ocasión les prepararon de cena fideos a la bolognesa.

Desde el año pasado comenzaron a recibir a peregrinos de Pichanal e Yrigoyen en el kilómetro 1577 de la ruta nacional 9, cerca de Aunor.

Entre 25 y 30 personas son las que se organizan para recibir a más de 1000 peregrinos, la mayoría son mujeres.

Este año recibieron también a un grupo de 30 personas que llegó de Metán el día previo a la Procesión y les prepararon la cena.

Entregar el alma

Milagros junto a sus amigas formaron un grupo al que pusieron de nombre “Yo vengo a ofrecer mi corazón”. “Se llama así porque en estas actividades entregamos el alma y la vida”, indicó la joven.

El grupo solidario es heredero de las actividades sociales que realizó durante muchos años Azucena “Kuki” Padilla, una conocida vecina de barrio 20 de febrero.

Durante varias décadas Kuki organizó festivales, representaciones del pesebre y campañas para llevar ayuda a las poblaciones del norte de la provincia.

“Yo vi cómo los ríos se llevaban las casas de los nativos, vi a chicos enfermos, a jóvenes con diabetes, con tuberculosis, algunos de ellos después se suicidaron”, relató la mujer.

Esa dura realidad de la que fue testigo la llevó a organizar campañas en las que no solo llevaban mercadería o bienes materiales sino muchas veces hasta llevaron atención médica principalmente a los habitantes del Paraje La Quena.

En simultáneo organizaba la representación del pesebre viviente en el barrio, del que participaban 140 personas. “El objetivo era brindarle contención a los chicos, para sacarlos de la calle”, contó.

Luego comenzaron a realizar la Serenata al Niño Dios, que se hizo durante varios años consecutivos hasta que en el 2015 no pudieron continuar más. “Los impuestos que nos cobraban eran muy altos, la burocracia nos frenó”, lamentó Padilla.

Pero lo que nadie pudo frenar fue lo que generó en su hija y en sus amigas, quienes continuaron realizando actividades en pos de los más necesitados. Kuki debió poner un freno a sus tareas cuando le diagnosticaron diabetes, pero siente que a las chicas del barrio les dejó una herencia llena de amor a los más vulnerables.

Una misión para los peregrinos

“El norte está olvidado, hay mucha necesidad”, expresó Milagros y contó que ahora están tratando de conseguir la mayor cantidad de cosas para llevarles.

Por eso están juntando alimentos no perecederos, juguetes en buen estado, ropa, calzado, golosinas, agua potable, tazas, alimento para mascotas, útiles escolares y para la merienda que les prepararán: yerba, té, azúcar, chocolate, leche, harina y galletas.

Para realizar donaciones se pueden comunicar a los siguientes teléfonos 3875379560 (Dana) 3874798214 (Mili) o 3874111935(Nico).

 

Fuente: La Gaceta Salta

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