Lhaka, la textil wichi, cose barbijos para palear esta pandemia


4 mayo, 2020


La comunidad de Hickmann encontró la manera de seguir con sus tareas.

La cuarentena obligatoria supuso un desafío para este emprendimiento social que da trabajo a aborígenes del Chaco salteño condenados a la indigencia. Un mes después encontraron la salida y ya cosen barbijos en serie. En Hickmann, Embarcación (Salta), funciona Lhaka, una cooperativa que es un oasis en la postergada región chaqueña.

“Taller textil comunidad San Ignacio de Loyola. Se puede”. El mensaje se lee en las paredes internas de un galpón rodeado de monte y silencio ubicado a 14 km de Hickmann, cerca de la frontera con Bolivia y Paraguay. Allí, al resguardo de temperaturas que habitualmente superan los 45 grados, funciona una fábrica de indumentaria que emplea a 30 personas y se comercializa con la etiqueta Lhaka, prenda wichi.

En su cuenta de blog, Josefina López Mac Kenzie estableció que en marzo el régimen de aislamiento social obligatorio decretado por el Gobierno nacional ante la pandemia del coronavirus supuso un golpe para esta pequeña cooperativa de trabajo, un oasis en la región más postergada de la Argentina, donde el trabajo formal no existe, el acceso al agua potable es una quimera y la exclusión social de indígenas y campesinos alcanza niveles alarmantes. Pero un mes después encontraron la salida para volver a encender las máquinas, producir y ayudar.

El primer encargo que recibió Lhaka (“nuestro” en wichi) son barbijos. Tienen que hacer 1.000 por semana y ya comenzaron a cortarlos sobre paños de algodón y viscosa con lycra. Los primeros serán para empleados de la distribuidora de energía eléctrica de Salta, Edesa, y las tandas siguientes alimentarán una demanda creciente: en buena parte del país su uso ya es obligatorio para la población en general. En esta etapa también coserán 8.000 prendas diversas a pedido de una cadena de hipermercados y una tienda grande de Salta.

Las pautas de higiene y prevención

Para conservar buena distancia entre las máquinas de coser de la pequeña planta y cumplir con las pautas de higiene reparten el trabajo en tres turnos diarios. Fuera de la fábrica, el aislamiento se cumple en toda la comunidad de Loyola, ubicada sobre la ruta 81, que une Salta y Formosa, a 14 km de Hickmann y a 80 km de la ciudad más cercana: Embarcación. El cacique Dino Salas lleva el registro diario de ingresos, egresos y posible mapa de contactos riesgosos en esta aldea de 130  familias.

FUENTE: EL TRIBUNO SALTA

Comentario

^