La pandemia de coronavirus ayudó increíblemente al ambiente


27 abril, 2021


Cielos más despejados y aire más limpio en ciudades inesperadas, el regreso muy celebrado de peces y animales, y aguas cristalinas en vez de turbias.

El inesperado surgimiento de la pandemia de coronavirus a comienzos de 2020 resultó, sin embargo, en un beneficio en la lucha contra el cambio climático, revelando al mismo tiempo la profundidad y el alcance del problema, subrayaron expertos.

Según un grupo de expertos, citados hoy por NBC, la pandemia, que resultó en millones de infectados en todo el mundo y miles de muertos, mutó inevitablemente en un inesperado rayo de luz para la problemática del clima.

Cielos más despejados y aire más limpio en ciudades desde Los Angeles, Estados Unidos, hasta Nueva Delhi, India, así como un regreso muy celebrado de peces, animales y aguas cristalinas en los canales a menudo turbios de Venecia, Italia.

A fines del año pasado, estas anécdotas locales eran marcadores reales y medibles de los beneficios climáticos no deseados de la pandemia.

Sin embargo, aunque es alentador, no se espera que el alivio ambiental se extienda por mucho tiempo más.

NO ES PARA SIEMPRE

Comenzaron a verse indicios de que a medida que los países intenten retornar a una actividad económica normal, todas las emisiones y la contaminación que la acompañan, volverán a aumentar.

Un estudio publicado el mes pasado en la revista Nature Climate Change encontró que las emisiones globales de dióxido de carbono el año pasado cayeron un 7% en comparación con el 2019.

Y hace aproximadamente un año, un artículo publicado en la misma revista estimó que en abril de 2020, a la altura de los bloqueos relacionados con la pandemia en Asia, Europa y América del Norte, las emisiones globales diarias de dióxido de carbono se habían desplomado en un 17% en comparación con 2019.

A medida que los países reabren y la vida vuelva a la normalidad, se espera que las emisiones se recuperen. Sin embargo, es posible que al menos se mantengan algunos cambios en el estilo de vida, aseguró Zeke Hausfather, científico climático de la Universidad de California en Berkeley.

“No vamos a dejar de viajar pronto, pero creo que hemos aprendido que viajar mucho no es esencial“, dijo. “En lugar de volar por todo el país para asistir a una conferencia por un día, podemos unirnos virtualmente”.

“La tele-presencia, el trabajo remoto y una serie de otras cosas del año pasado no van a desaparecer”, subrayó Hausfather.

¿ESTAREMOS PEOR?

“Si queremos limitar el calentamiento como se propone en el Acuerdo de París, tendríamos que reducir las emisiones de carbono en 1 ó 2 mil millones de toneladas cada año”, afirmó Corinne Le Quéré, profesor de ciencia del cambio climático en la Universidad de East Anglia en el Reino Unido. “Eso es menos de lo que hicimos durante la pandemia, pero sigue siendo un gran número”.

“El 7% es en realidad una gran caída en las emisiones durante un año”, dijo Le Quéré, autor principal de ambos estudios. “En números absolutos, eso es 2.6 mil millones de toneladas de dióxido de carbono. Eso nunca se había visto antes”.

Pero ya hay indicios de que las emisiones globales podrían repuntar significativamente. Un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energía, agencia intergubernamental con sede en Francia, proyecta que el aumento de la demanda mundial de energía este año podría impulsar las emisiones por encima de los niveles pre pandémicos.

Los ajustes podrían tener un efecto significativo. El transporte representa casi una cuarta parte de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, según la Agencia Internacional de Energía.

En Estados Unidos, en 2019, el transporte representó la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, con un 29%.

A nivel mundial, los viajes aéreos representan solo alrededor del 2,4% de las emisiones de dióxido de carbono, pero antes de la pandemia.

Agencia ANSA.

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