La historia de Paco, el salteño que devolvió más de cuatro millones de pesos


19 mayo, 2021


Trabaja en una fábrica del Parque Industrial de lunes a sábado y se levanta a las cuatro y media de la mañana.

Serafín “Paco” Peralta está casado, tiene seis hijos y, con 66 años, trabaja en un aserradero del Parque Industrial. A fines de la semana pasada recibió en su cuenta bancaria un depósito de 4.300.000 pesos por error.

Se trató de una transferencia realizada por una empresa, que por una confusión contable le derivó la abultada cifra. Fue un sábado y domingo de terror para la compañía y de incertidumbre para la familia de Paco.

Sin embargo, el hombre nunca dudó en devolver el dinero, así que el lunes a primera hora concurrió a la entidad bancaria a realizar el trámite. “Fue millonario por un fin de semana”, bromeó un familiar. Quienes lo conocen lo describen como un gaucho trabajador y honesto, que llegó a Cerrillos desde Anta en 1979. Pese a estar jubilado sigue desempañándose en una fábrica de tarimas. A las 5 de la madrugada parte cada día desde Cerrillos a la ciudad de Salta y recién regresa a su casa a las 20. “Trabajar es su pasión”, aseguran.

No faltaron los que a modo de chiste le dijeron que “con esa plata podría haber ido a ver a Boca a la Bombonera, y cumplir uno de sus grandes sueños”.

El gesto de este gaucho anteño de nacimiento, pero cerrillano por adopción, sorprendió tanto a los empleados bancarios como a la empresa de donde surgió el error. “Él siempre repitió que eso es lo que le enseñó su mamá Nicolasa y su papá Germán”, contó su sobrino, Hugo “Mecha” Coronel.

La noticia no tardó en viralizarse en su pueblo. Paco es de perfil bajo. Las decenas de saludos y expresiones de cariño y admiración de sus vecinos y amigos lo ruborizan. “Hice solo lo que tenía que hacer”, aseguró.

En diálogo con El Tribuno, el hombre relató qué hizo tras encontrarse con una suma de dinero que jamás había imaginado tener en su cuenta.

“Fui a sacar mi plata el viernes. El sábado hablé con mi jefe para pedirle permiso y, a Dios gracias, me dejó ir al banco”, aseguró. Dijo que, cuando fue a hacer la transferencia “al dueño de la plata”, llevaba “todo anotado”. Esperó unos diez minutos en una sala del banco y los empleados lo felicitaban por su decisión.

“Decí que este señor es honesto, si hubiera sido otro se gasta todo. Tienen que estar agradecidos a este señor”, comentaba una cajera de la sucursal.

Paco repite que está tranquilo, que solo hizo lo que correspondía, que los millones no eran suyos y que está contento porque seguramente la empresa “necesitaba esa plata para su gente”. Contó que su jefe lo felicitó por lo que hizo. “Gracias a empresarios yo también tengo trabajo”, expresó.

“Yo no terminé la escuela, hice hasta sexto grado. A los 15 años trabajé en un aserradero. También me tocó la colimba”, contó sobre su infancia y adolescencia. Recordó que su abuelo era agricultor y que, como él de chico era “ututo”, andaba con él plantando semillas.

Vivió cerca del Parque Nacional El Rey hasta los 21 años. Dice que lo laboral siempre fue una parte importante de su vida y que, en su familia, todos viven del trabajo.
“Yo me levanto a las 4.30 y a las 5 ya me voy. Vuelvo a las 19.30 o 20. Viajo desde Cerrillos hasta el Parque Industrial. Voy de lunes a sábado. Yo no falto jamás”, compartió.

Hoy tiene seis nietos. Cuenta que su hermano también lo felicitó por lo de los cuatro millones.

Sobre la popularidad que ganó en las últimas horas, dijo que fue inesperada. Su idea era que quedara en su familia lo que pasó este fin de semana, pero se hizo público porque su sobrino, orgulloso, lo contó.


Fuente: El Tribuno SALTA

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