Gestos solidarios: Donaron más mascarillas al Papa Francisco


4 mayo, 2020


Esteban Corces las hace con una impresora 3D. Ya entregó 100 al Papa Francisco.

La solidaridad en estos tiempos de pandemia se hace presente en la provincia. Ciudadanos comunes eligen actuar ante las necesidades que el Estado no llega a cubrir. Adaptan sus actividades para ayudar a los demás. En estas últimas semanas han cobrado trascendencia aquellos que cuentan con una impresora 3D y las utilizan para fabricar elementos de protección vitales para el personal médico.

En el país ya se registraron decenas de grupos o makers, como se los suele llamar, y Salta no se quedó atrás. Estos filántropos producen miles de máscaras protectoras hasta respiradores que luego son llevados a hospitales o destacamentos policiales.

En la provincia podemos encontrar a Esteban Corces, fundador de Corporis 3D, que desde sus inicios estuvo relacionado con la utilización de la impresión 3D con fines médicos. Su emprendimiento está dedicado al diseño y fabricación mediante tecnología 3D y desde hace años brinda sus servicios en el ámbito de la salud. Su campo de acción es la fabricación, puesta a punto y seguimiento de prótesis y órtesis 3D, en pacientes pediátricos que pasaron por un trauma o poseen alguna patología que requiere equipamiento recetado por el médico. Siempre trabajó en equipo junto a los profesionales de la salud como médicos, terapistas ocupacionales, psicólogos, fisiatras y kinesiólogos.

“La realidad me llevó a que pongamos todo nuestro conocimiento y equipamiento tecnológico al servicio de todos. Al momento estamos día y noche fabricando implementos de protección, viseras 3D, que están siendo donadas a establecimientos públicos, lo logramos mediante la ayuda de diferentes entidades y personas que nos facilitaron material y muchas otras personas que dedicaron el tiempo, su tiempo, para ayudar en esta causa”, expresó Corces.

El profesional comentó a este medio que ya llevan entregadas 300 mascarillas y planean duplicar su producción. Una primera entrega se realizó en el hospital Papa Francisco y tiene entregas pendientes en el hospital Arturo Oñativia y en el San Bernardo.

“Es un laburo hacerlas bien, a mí me gustaría decir que entregué 1.500, pero no porque tengo que tomar más recaudos y eso lleva más tiempo. El objetivo es dar una mano, dada la situación de mi actividad no pude seguirla, así que decidí poner a disposición mi tiempo y mi equipamiento para dar una mano y ayudar en lo más se pueda”, expresó.


Fuente: El Tribuno de Salta

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