Es salteña, canta en el subte y ahora grabará en el estudio de Los Beatles


5 diciembre, 2018


La joven salteña arrancó cantando a la gorra en la línea B.

Ahora ganó un concurso que la llevará a Londres, para grabar en los estudios Abbey Road.

Felicitas Colina Cornejo tiene 24 años, es salteña y llegó hace cuatro años a la ciudad de Buenos Aires para estudiar Derecho. Sus primeros tres meses en la gran urbe los dedicó a trabajar en un estudio jurídico, pero pronto se dio cuenta que eso no era lo suyo. Que su pasión iba más por componer canciones y cantarlas, no importaba dónde. Así fue que, ya convertida en Feli Colina, encontró un ámbito propicio para su arte en la línea B de los subterráneos metropolitanos. Sí, Feli comenzó a cantar a la gorra en el subte, los martes y los jueves, alrededor de las 19 horas. Allí la descubrió Hernán Firpo, periodista de esta sección, que contó su historia en su página “Porteños” y la publicó en la web de Clarín y en el diario de papel el domingo 6 de enero de este año.

Algo esquiva, Feli no dio una entrevista formal, pero sí se pudo reconstruir la trama fantástica. La chica tenía fans que la buscaban entre los vagones (solía tocar dos canciones en cada uno, para luego pasar la gorra y subirse al siguiente), la filmaban y subían sus videos a YouTube y hasta se animaban a recomendarla a artistas consagrados. Ella, luego de negarse a la nota y desaparecer mágicamente, admitió que “gracias a la propina de la gente grabé mi primer disco”. Ese primer álbum tiene canciones bellísimas como AlondraVerdugo y Amores gatos, que es la que le da el nombre al disco.

Su talento y su persistencia la hicieron ser corista de Gonzalo Aloras y formar su propia banda. Pasó del subte a pequeños pubs y luego a escenarios más grandes, como el del Konex. Luego decidió presentarse en el concurso Camino a Abbey Road, cuyo premio para el ganador es ir a grabar un álbum a los estudios de Londres en donde Los Beatles (y tantísimas bandas inglesas y de todo el mundo) forjaron parte fundamental de su maravillosa carrera.

Y el lunes, en la final del certamen, Feli Colina deslumbró y ganó. En el Espacio Cultural Carlos Gardel, zona de Chacarita y a escasas seis cuadras de la estación Federico Lacroze del subte B, se enfrentó a otras dos bandas, Triciclos y La vida en familia. Además del público que había llevado cada uno de los grupos, estaban presentes 29 jurados del concurso, muchos de ellos parte de la aristocracia del rock argentino: Juanse, Richard Coleman, Walas, Juanchi Baleirón, etc. Junto a sus músicos (teclados, batería y guitarra), Colina se mostró hipnótica, etérea y dueña del escenario. En el recuento de votos, su triunfo fue amplio.

La historia termina (o recién empieza) con Feli Colina y sus músicos viajando a Londres el 8 de diciembre, para grabar allí un nuevo disco -se llamará Feroza-, en el mismo Estudio 2 en el que John Lennon, para odio de los beatles restantes, le instaló una cama a Yoko Ono durante las grabaciones del Álbum Blanco. Ella se estaba recuperando de un duro accidente automovilístico y él quería tenerla cerca.

Tan cerca como los pasajeros de la línea B tuvieron durante tanto tiempo a Feli Colina.

 

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