Día de la música / “Zamba de mi esperanza” fue la elegida para festejar


23 noviembre, 2018


 La Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Salta realizó una intervención musical. 

 

A pesar de la lluvia de la tarde de ayer el Día de la Música se celebró con la interpretación de “Zamba de mi esperanza” en una gran orquesta y coro abiertos.
Si bien estaba previsto que la intervención musical se haga al aire libre, finalmente se realizó en el hall del teatro Provincial con la participación de más de cien chicos que forman parte de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil (OSIJS).

La dirección estuvo a cargo de Carolina Pineda y se sumaron chicos del Hogar Escuela.
Un gran ensayo general fue la antesala de una versión que invitó a todos los presentes a sumarse al canto de la popular zamba.
“La elección de Zamba de mi esperanza fue con la idea de encontrar esas canciones que están en el ADN de los salteños, y que al escucharlas las conocés y en muchos casos han marcado a personas de varias generaciones”, comentó Juan Muñoz, coordinador de la OSIJS.

El objetivo de la propuesta artística fue borrar las fronteras que ponen muchas veces los formatos de conciertos con conceptos de músicos académicos o la división entre los que estudiaron y los que leen partituras y los que tienen el oficio de hacer música.
“Esa fue la primera consigna de este encuentro, reunirnos no solo a pesar de las diferencias sino poniendo en valor las diferencias. Hay un elemento que le da riqueza a nuestra provincia y es la diversidad de todas las manifestaciones artísticas”, indicó Muñoz.

Arreglos
Para que todos puedan participar de este homenaje, la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Salta elaboró un arreglo orquestal y coral de la zamba con distintos niveles de dificultad, y puso a disposición de todos los músicos y estudiantes las partituras para que pudieran estudiar la obra previamente.
Los arreglos incluyeron, además de los instrumentos orquestales, instrumentos de música popular tales como guitarra, charango, bombo, quenas, voz femenina y voz masculina.

La zamba fue escrita por el mendocino Luis H. Profili en la década de 1950, aunque registrada con el seudónimo de Luis H. Morales en 1964. La canción fue difundida inicialmente por Jorge Cafrune, que la popularizó tanto en Argentina como internacionalmente.

Comentario

^