Confirman que la producción de coca es viable con el clima salteño


18 mayo, 2020


Especialistas afirman que podría plantarse en la zona de Yungas de Orán y en los departamentos San Martín, Santa Victoria e Iruya.

Una antropóloga, una abogada y un referente indígena sostienen que la producción de coca es viable en la zona de Yungas de departamentos Orán, San Martín, Santa Victoria e Iruya. La coca entra de contrabando de Bolivia a Argentina, donde hay una contradicción legal, ya que en Salta se permite el consumo, pero sigue prohibida la comercialización aunque las hojas se venden en kioskos y mercados de toda la provincia.

Durante la cuarentena, el precio de la hoja coca no tiene techo y por estos días las comunidades originarias y los sectores populares en general no están pudiendo comprarla 15 gramos cuestan alrededor de 400 pesos.

En la Cámara de Diputados salteña ingresó un proyecto de ley firmado por legisladores del saencismo que propone producir coca en Salta. Allí se propone la creación de un consorcio integrado por representantes del Estado Provincial, los productores y los expendedores que tenga a cargo las plantas de acopio y fraccionamiento de hojas de coca. En caso de ser insuficiente la producción, el proyecto también prevé que pueda importarse desde Bolivia.

Producción viable en Salta

La antropóloga Eugenia Flores aseguró a Salta/12 que la producción de coca es viable en la provincia de Salta pero consideró que debe haber control del Estado para que no se desvíe al uso del narcotráfico y las cocinas de cocaína.

“En el año 1940 hubo intentos de hacer plantaciones de coca en Orán pero fracasaron por la circulación de los vientos. La zona de Yungas es apta, a 2.500 metros sobre el nivel del mar”, sostuvo.

La abogada Mara Puntano dijo a Salta/12 que en Urundel y en Orán los pobladores guaraníes y kollas cultivaron coca, pero que dejaron de hacerlo por la persecución de Gendarmería y de la Policía.

“Cuando voy al campo y hablo con campesinos e indígenas me cuentan que hay una especie que es la coca del monte”, indicó Flores. La antropóloga explicó que existen 200 variedades de coca, y que varía el porcentaje de alcaloides de cada planta.

El presidente de la comunidad Lules de Salta, David Torres, como estudiante de historia de la Universidad Nacional de Salta, también investiga la coca y sus usos ceremoniales. Explicó que hay al menos seis variedades nativas de la coca en la provincia, «en las comunidades les dicen sacha coca». “Eso muestra que la producción es viable, sobre todo porque hay un clima parecido al de zonas cocaleras de Bolivia. Como en el municipio Isla de Cañas, del departamento Iruya”, sostuvo.

La provincia “tiene altura y precipitación en la línea subtropical de Tartagal y Aguaray en el departamento San Martín, en Orán, Santa Victoria e Iruya”, señaló Torres. Consideró que tal vez “adecuando la planta” podría producirse incluso en un clima como el del municipio de La Caldera, en Finca Las Costas, y en El Encón, de Salta capital. “La coca no tolera mucho el frío”, explicó.

Torres consideró que “debería ser legal la producción, el acopio, el fraccionamiento y la venta”. “El mercado está esperando a quien pueda producir. Se está pidiendo desde hace rato que sea legal y se produzca. Es negocio redondo”, manifestó.

Además, señaló que las extensiones de tierra donde se podría producir coca son indígenas, «por ejemplo en Isla de Cañas, en Finca Santiago, expropiada a los Patrón Costas». Estando el negocio en manos de grandes empresarios, el dirigente indígena teme que pueda haber avances sobre el territorio originario para poder sembrar. Consideró «justo» que la producción esté en manos de las comunidades originarias, pero evaluó que se requerirá mucho capital para invertir en sistemas de riego, alambrado y seguridad «porque la coca es muy solicitada y la van a robar»

«Tendría que estar bien pensado dónde y con quién se va a producir. Darle la producción a los sojeros y tabacaleros, sería seguir alimentando el mismo sistema. Dársela a las comunidades sería distinto, habría una mesa más grande para la toma de decisiones. No sé si los políticos habilitarían a las comunidades a tomar decisiones y pararse de igual a igual con los grandes productores», analizó. Torres opinó que en Argentina primaría el afán de ganancias más que el cultivo tradicional y ancestral como el que se hace en Bolivia y Perú.


 

Fuente: Adelantado

 

 

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