¡Aplausos por favor! / Salteña se recibió en la UBA de doctora en Química con un 10


13 mayo, 2019


Con felicitaciones aprobó su tesis relacionada con la biología y la farmacología.

Antonella Díaz Nebreda llegó a la excelencia académica. Aprobó sus tesis para el doctorado de Química en la Universidad de Buenos Aires con la más alta calificación ¡10!

Para ella fue complicado adaptarse desde el día en que decidió partir de su Rosario de Lerma natal para realizar el doctorado. Apenas se recibió en la Universidad Nacional de Salta (UNSa), también con las mejores calificaciones, descubrió que el camino recién comenzaba en un mundo cargado de expectativas para mejorar a través de la ciencia.

Obtuvo la beca del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) para acceder al doctorado. Seis años de arduo sacrificio para la licenciatura y cinco para el doctorado, pero nunca bajó los brazos. Apoyada desde un principio por el reconocido profesor Federico Nebreda, su tío e inspirador de su destino profesional, Antonella se volcó al campo de la biología y la farmacología.

“Siempre la biología molecular. Ahora busco llevar lo aprendido a la industria y su desarrollo. Me voy a quedar en Buenos Aires, tengo algunos ofrecimientos; la química es un campo de constantes cambios e innovaciones”, cuenta Antonella de manera muy simple.

El área de investigación de la industria química en el mundo es muy solicitada en el mercado laboral de muchos países. Pero Argentina lamentablemente es la excepción en estos momentos. “La verdad que está muy difícil, hay investigadores de gran capacidad en el país. De todas maneras por ahora no pienso en hacer mis valijas y salir al mundo. Me voy a quedar en el país para poner el hombro y espero cosas buenas”.

La flamante doctora en Química hizo la primaria en el colegio Santa María del Rosario, luego siguió en el instituto secundario Padre Barrufet, ambos de Rosario de Lerma. Sus estudios siempre estuvieron marcados por el esfuerzo titánico de saber que cumplir sus metas la llevarían a surcar los caminos de la ciencia, la verdadera pasión de Antonella.

“Mi tío, el profesor Nebreda, tiene que ver mucho con mi carrera. Toda mi familia me apoyo siempre, sin ellos hubiera sido difícil seguir adelante”.

Sobre el desarraigo al tener que irse a Buenos Aires para encarar esta nueva etapa profesional, cuenta: “Me costó al principio, son modos diferentes de intercambiar ideas, de repente tenés un mundo diferente, mucho más acelerado y con cambios a los que una no está acostumbrada. Pero cuando tu cabeza está abierta a seguir aprendiendo, todo se va disipando y la visión de los objetivos es más clara”.

Cuando a Antonella se le pregunta por la altísima calificación de su tesis, ella se sonroja y asiente, “Sí, me fue bien, no me gusta mucho hablar de la calificación, soy una profesional y debo aprender todos los días cosas nuevas, la excelencia es lo óptimo, pero también el desarrollo personal. Por mi cabeza pasan otras cosas”.

Antonella se recibió de doctora en Química el pasado 29 de abril en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y estuvo unos días con sus familiares en Rosario de Lerma. Ahora retorna a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para seguir en busca de nuevos horizontes.

El doctorado en Química prepara a los estudiantes para el trabajo en la industria química o de las industrias conexas, o investigadores en instituciones educativas o no educativas públicas o privadas. La química es una ciencia fundamental para el avance de la tecnología, la industria, compañías, centros de investigación y principalmente las universidades que se dedican a la investigación y a la generación de nuevos conocimientos.

 

Fuente: El Tribuno Salta

 

Comentario

^